Puñales por la espalda. De entre los muertos (2025)

Recomendaciones a partir de :
- Asesinato en el Orient Express (2017): Si disfrutaste el whodunit de Benoit Blanc, esta adaptación de Kenneth Branagh te encantará. Hércules Poirot investiga un asesinato en un tren de lujo atrapado por la nieve. Comparte con la saga de Rian Johnson ese reparto coral de estrellas, giros inesperados y la tradición del misterio de habitación cerrada al estilo Agatha Christie que tanto amas.
- Los buenos modales (2023): Dos hermanas enfrentadas por un secreto familiar se reencuentran en el cumpleaños de sus nietos. Tiene ese mismo tono de misterios familiares que explotan en espacios cerrados, con humor español y tensiones que se desarrollan durante una reunión incómoda. Si apreciaste cómo "De entre los muertos" explora secretos de una comunidad cerrada, aquí verás tensiones familiares con corazón.
- La cena (2017): Richard Gere protagoniza este intenso drama donde dos parejas se reúnen para cenar en un restaurante elegante mientras discuten qué hacer sobre un crimen que involucra a sus hijos. Si apreciaste cómo "De entre los muertos" explora los secretos de una comunidad cerrada, aquí verás tensiones familiares y dilemas morales que explotan en tiempo real.
- Ready or Not (2019): Una novia debe sobrevivir la noche de bodas jugando al escondite con su nueva familia que intenta matarla. Mantiene ese equilibrio perfecto entre suspense, humor negro y crítica a los privilegiados que caracteriza a "Puñales por la espalda". Más violenta y directa, pero igual de entretenida y con giros sorprendentes.
- Toc Toc (2017): Seis pacientes con TOC quedan atrapados en la consulta de su psiquiatra. Si disfrutaste las interacciones grupales ingeniosas y los diálogos afilados de Rian Johnson, esta comedia española te dará esa misma química entre personajes excéntricos en un espacio cerrado, con humor inteligente y situaciones absurdas.
(Posibles spoilers a partir de aquí)
Puñales por la espalda 3: El giro más arriesgado (y oscuro) de la saga
Si te encantó el humor y la ligereza de Glass Onion, prepárate: Puñales por la espalda: De entre los muertos (Wake Up Dead Man), la tercera entrega de la saga de Rian Johnson que llegó a Netflix el 12 de diciembre de 2025, es una bestia completamente diferente. Y cuando digo diferente, lo digo en serio.
De la sátira luminosa al gótico melancólico
Las dos primeras películas de la saga jugaban con la riqueza y la opulencia en ambientes luminosos y llenos de color. Esta tercera entrega da un giro radical: telón de fondo sombrío, melancólico y gótico. Tanto, que algunos críticos la han comparado más con una película de terror que con un whodunit tradicional.
Este cambio estético es obra del director Rian Johnson y del director de fotografía Steve Yedlin, que llevan colaborando años y se entienden a las mil maravillas. Yedlin diseñó un mundo visual oscuro (moody) con una coreografía elaboradísima de luces y sombras dentro de los decorados de la iglesia y la rectoría.
Lo más flipante es cómo lo consiguieron: usaron sistemas de iluminación personalizados y software que les permitía hacer ajustes en tiempo real. Podían controlar el momento exacto en que la luz del sol "salía" o las sombras "caían" para alinearse con los momentos emocionales de los actores o del diálogo. Yedlin lo compara con tocar música. Esta precisión técnica, planificada de antemano, es precisamente lo que les da mayor libertad creativa durante el rodaje.
Estructuralmente, Johnson rinde homenaje al clásico misterio de habitación cerrada (locked-room mystery), citando influencias como John Dickson Carr y G.K. Chesterton. Si conoces los misterios del Padre Brown, entenderás por qué sitúa la trama en un entorno de fe.
Fe, cinismo y el verdadero corazón de la película
La historia se desarrolla en la parroquia Nuestra Señora de la Fortaleza Perpetua en Nueva York, donde aparece muerto el Monseñor Jefferson Wicks (Josh Brolin), un pastor carismático pero corrupto y dominante, en un crimen aparentemente imposible.
Lo que hace especial esta entrega es su examen matizado de la fe. Johnson, que creció en un ambiente evangélico, quería abordar la religión de manera multifacética y generosa. La película presenta dos visiones contrapuestas de la vida religiosa:
- Monseñor Wicks (Josh Brolin). El objeto de la sátira. Un pastor que usa retórica de fuego y azufre, miedo y política de "nosotros contra ellos" para controlar a su pequeño y fanático rebaño. Su ministerio se basa en el interés propio y la codicia.
- Padre Jud Duplenticy (Josh O'Connor). El ancla emocional de la película y el contrapeso positivo. Jud es un exboxeador de Albany que promueve un ministerio centrado en la gracia, la compasión y el amor.
Y luego está Benoit Blanc (Daniel Craig), que entra como un "orgulloso hereje" que solo se arrodilla ante lo práctico. A través de su amistad con el Padre Jud, la película explora cómo dos visiones opuestas pueden aprender la una de la otra, aunque sigan en lados opuestos sobre la creencia en Dios.
Josh O'Connor se roba la película
La actuación de Josh O'Connor como el Padre Jud ha sido universalmente elogiada. Muchos lo consideran el mejor compañero de Blanc en toda la serie y, a menudo, el verdadero protagonista de la película (Blanc no aparece hasta pasados unos 40 minutos).
Hay una escena especialmente potente donde Jud interrumpe la investigación para tomar una llamada de una mujer angustiada (Bridget Everett), la consuela y reza por ella. Es un momento de sincera decencia pastoral que representa el corazón de la película.
Éxito de crítica, pero con un coste comercial
A nivel crítico, Wake Up Dead Man ha sido un pelotazo: entre 93% y 95% en Rotten Tomatoes y un 82 en Metacritic. La crítica reconoció que la película se siente "más seria, oscura y segura" que Glass Onion, y que la profundización temática elevó el prestigio de la saga.
Pero (y es un pero importante), este cambio de tono tuvo un coste comercial considerable en Netflix. El debut registró 49.2 millones de horas vistas (20.2 millones de visualizaciones), una caída del 40% comparado con Glass Onion. En cines, con solo 3 millones de dólares de recaudación, fue la película menos taquillera de la franquicia.
Esta contracción comercial sugiere que una narrativa más larga, seria y con menos humor amplio inhibió su capacidad para atraer a la audiencia casual masiva que adoró la segunda película.
El problema del elenco infrautilizado
A pesar de contar con un reparto estelar, muchos personajes secundarios (Andrew Scott, Cailee Spaeny, Kerry Washington) fueron considerados infrautilizados o "apenas esbozados". Esto restó intriga al misterio al reducir el grupo de sospechosos viables.
Eso sí, Glenn Close (Martha Delacroix) y Josh Brolin fueron aclamados por sus interpretaciones potentes.
¿Vale la pena verla?
De entre los muertos es una obra ambiciosa que intercambia la ligereza y el humor de Glass Onion por una mayor seriedad y profundidad temática. Si buscas risas y ligereza, esta no es tu película. Pero si quieres un misterio más arraigado y una exploración inspiradora sobre la fe, la moralidad y la redención, te va a encantar.
La película demuestra que la franquicia Knives Out puede evolucionar y arriesgarse, aunque el desafío de equilibrar la complejidad artística con el atractivo comercial sigue siendo una pregunta abierta para las futuras investigaciones de Benoit Blanc.
¿Seguirá Johnson por este camino más oscuro o volverá al humor punzante de las primeras entregas? Sea lo que sea, quedará claro que esta saga no tiene miedo a reinventarse. Y eso, en el cine de franquicias actual, ya es decir mucho.